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La Coctelera

Diario de un Nacimiento

Mi primer hijo desde su primer dia.

16 Mayo 2006

El alumbramiento I

El parto o alumbramiento siempre tiene dos puntos de vista, el del Padre, visto más desde la barrera y el de la madre, viviéndolo desde dentro de la plaza.

Punto de Vista del Padre:

Son las 6:00 de la mañana, la madre me despierta y dice que tiene molestias, yo pienso, serán las primeras contracciones, así que podemos dormir un poco más. 6:25 la madre se sigue quejando, así que nos levantamos, mientras ella se ducha yo preparo el desayuno, hago la cama y me visto. Desayunamos, ayudo a la madre a vestirse, cogemos todas las bolsas y subimos al coche para ir al hospital.
Durante el trayecto, la madre iba muy callada, y se retorcía cada cinco minutos más o menos. Al llegar cerca del hospital, dimos una vuelta para ver si encontrábamos aparcamiento cerca de urgencias, pero al no ser así, paramos en la puerta de ambulancias, hicimos el ingreso y fui a aparcar, cosa que duro unos minutos nada más, al llegar a urgencias, me llamaron por megafonía y entre en el momento que me dijeron haz el ingreso que la subimos a la sala de partos.
Yo hice el ingreso, a las 8:00, nos subieron a la segunda planta y a mi me hicieron esperar en una salita junto con otros futuros padres. En la sala de espera se podía cortar el aire de los nervios que había, uno de los padres no paraba de dar vueltas, otro tenia tembleque de piernas, otro estaba dormitando en una esquina, otro jugaba con la bolsa de la ropa de su esposa y por ultimo yo que no sabia que hacer miraba el techo.

De tanto en tanto venia una enfermera, hacia que alguno de nosotros se pusiera un ridículo traje verde, con patucos y gorrito a juego y se lo llevaba. Poco a poco íbamos siendo menos, hasta que me quede solo, como vi que antes de llevarse a los demás les hacían ponerse ese ridículo traje, pensé en ganar tiempo y me lo puse para que cuando llegase la enfermera poder irme corriendo con ella y no perder un solo segundo. Después de esperar unos 25 minutos que se me hicieron eternos, una enfermera me hizo pasar a la sala de partos donde me esperaba mi mujer, en lo primero que me fije era en la cara desencajada de ella, di después de saludarla y preguntarle como se encontraba, mire a mi alrededor y me llamaron la atención dos aparatos, uno que media la intensidad de las contracciones y el latido de Eloi, y otra que media la tensión de mi mujer cada cierto tiempo, porque vieron que sus pulsaciones estaban bastante por debajo de lo normal, cosa que no es grave, incluso le dijeron que era la perico delgado de las parturientas.

Ella cada cierto tiempo se retorcía de dolor, sin que yo pudiera hacer nada, más que darles a los médicos los papeles que me pedían, meterles prisa con el anestesista y apretar la mano de ella cuando venia una contracción, después de cinco minutos, me di cuenta de que podía avisarla cuando iba a venir una contracción. Después de unos veinte minutos interminables llego la anestesista y me hicieron volver a la sala de espera. Diez minutos después me hicieron pasar de nuevo a la sala de partos, mi mujer estaba mucho más tranquila, las contracciones casi no las notaba, vendita Epidural, entonces estuvimos hablando durante un rato, en uno de los momentos me levante para intentar grabar los latidos de Eloi en la maquina, pero no conseguí la suficiente claridad de sonido, y un camillero me pillo al lado de la maquina y pensando que la estaba manipulando me pego bronca. A mi mujer le ponían diferentes medicamentos, uno para que tuviera contracciones, otro para acelerar la dilatación. De repente mi mujer me dijo que creía haber roto aguas, con lo que avise a la comadrona que nos confirmo que era cierto.

La comadrona acabo de romper la bolsa y aquello pareció un torrente o cubazo de agua. Las aguas eran claras, todo iba por buen camino. La comadrona hizo un primer tacto después de la rotura de aguas. La comadrona puso cara de extrañada y nos dijo que le parecía tocar una oreja, ¿Como que una oreja?, (a lo que yo pensé, este sale a mi.), me di cuenta que algo me quemaba tras de mi, al girarme vi a mi mujer que me miraba con cara extraña, como diciendo: Como salga con tus orejas se me va a encallar. La comadrona al ver que era extraño llamo a la doctora, que nos dijo que no era una oreja, sino un pliegue en la piel de la cabeza, que todo iba bien y que Eloi ya estaba en el primer escalón de los cuatro que tenia que pasar, que tuviésemos paciencia.

En el segundo tacto, en mi presencia la doctora me dijo si quería verle la cabecita a mi hijo, a lo que yo me acerque para mirar, y vi lo que parecía la cocorota de Eloi. Mi mujer se me quedo mirando y pregunto: ¿es pelirrojo?, a lo que la doctora extrañada contesto que era rubio.

A las 11:35, la doctora volvió, para hacer otro intento, yo , intente ayudar a mi mujer con el “empuja, empuja, que ya queda poco, cariño ”, y poco a poco fui viendo la cabeza de Eloi, con un sonido como de tapón de cava, salio la cabecita, de un color blanco, seguida de un cuerpecito del mismo color, al instante de estar fuera Eloi empezó a llorar, sin necesidad de que la doctora le diera un cachete. Le cortaron el cordón umbilical y se lo pusieron a mi mujer en la cara, para que Eloi cogiera el olor de su madre, mientras tanto yo, sin darme cuenta, estaba contando los dedos que tenia Eloi en las manos y los pies y pensé para mi, que bien tiene veinte dedos, no fui consciente de que lo había hecho hasta que luego lo pensé, fue como un reflejo.

La comadrona se llevo a Eloi y pidió mi ayuda para acicalarlo un poco, le puso una crema en los ojos, lo peso y midió, yo le tome la huellita del pie. Una vez acabados estos tramites nos lo volvieron a dar mientras la doctora acababa con la costura. Al rato llego un camillero y la comadrona me dijo que cogiera a Eloi, era el momento más temido por mi, ¿como se coge a tu hijo para no hacerle daño? ¿Y si se me cae? Y si... pero se me fueron todas las tonterías, los brazos se colocaron automáticamente en posición y mi hijo estaba cómodo y seguro entre mis brazos. Cuando la madre de la criatura estuvo colocada en cla camilla, le dieron a Eloi y me dijeron que fuese a tomar un café y a despejarme y que en una hora di media me dirían la habitación, con lo que me fui a la calle a gritar que Eloi había venido al mundo y se lo comunique a todos los familiares y conocidos que tenia en el teléfono.

Hasta aquí la visión del padre, en breve el punto de vista de la madre.

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1 comentario · Escribe aquí tu comentario

cuartosinascensor

cuartosinascensor dijo

Que suerte que pudiste vivir ese inolvidable momento,a mi me hicieron cesarea con lo que el papá se lo perdió.
Tienes razón con lo de contar los dedos,en esos momentos te preocupa que todo esté bien.
A mi marido le preocupaba mucho el momento de cogerlo en brazos, le daba miedo, pero luego es todo tan facil,el amor hace que sientas que llevas toda la vida haciendolo.
Besos a los tres.

17 Mayo 2006 | 10:43 PM

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Queremos hacer un diario con el nacimiento y crecimiento de nuestro niño (Eloi), desde el primer dia que nos enteramos que estavamos en estado de buena esperanza. Esperamos que el quiera seguir con el diario cuando sea un poco más mayor.

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